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Lunes, 09 Marzo 2020 17:53

Kendo, el milenario legado de la espada

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Por: César Andrés Martínez

Fotos: Anthony Galán Guaricela


Una de las imágenes más icónicas de Japón y su cultura es la del samurái, idea que se ha fortalecido en muchos aspectos por la representación estereotipada que consumimos de los cineastas y sus filmes.

Hablar de samuráis nos trae a la imaginación a aquellos personajes de Hollywood, seres invencibles dotados con una feroz actitud de combate, asesinos de armadura oscura que se mimetiza con la noche y facciones llenas de cicatrices que atraviesan completamente su rostro.

Sin embargo, tras su historia yacen elementos fundamentales que nos permiten conocer de manera adecuada a estos guerreros y entender varios detalles esenciales de la cultura japonesa. Samurái es una palabra que proviene del verbo “saburou” que significa servir y proteger a la nobleza. Estos guerreros surgieron en el siglo X, cuando proliferaron los periodos de guerras en el País del Sol Naciente, se convirtieron en una casta militar que trabajaba para los señores feudales o daimios. Su memoria permaneció a través del tiempo gracias a historias de combate y respeto a un estricto código de honor, el bushido (código de ética y principios morales básicos de: justicia, valor, benevolencia, respeto, honestidad, honor y lealtad).

Del campo de batalla a un arte marcial

Musashi Miyamoto fue un legendario maestro de la espada, conocido por todo practicante de Kendo de la actualidad, la historia lo muestra como un samurái que se enfrentó a muerte más de 60 veces y no conoció la derrota. La imagen construida de Miyamoto va acorde a la realidad de su época, batallas donde se blandía la katana (espada) en campo abierto, lugares irregulares donde al enemigo al que se enfrentaba se sumaba la condición del ambiente. El Kendo es la herencia de Musashi y los antiguos samuráis después de cientos de años. Considerado como la esgrima japonesa, es un arte marcial practicado por personas de toda edad, no con fin bélico, sino con el objetivo de moldear cuerpo y espíritu. En definitiva, con su práctica se busca mejorar tanto en el plano físico y mental, cultivando valores como, la humildad, el honor, el espíritu de superación, la compasión y la cortesía.

 

 

En condición de disciplina, consiste en la ejecución de técnicas con un sable de bambú o shinai, que reemplaza a la katana, sobre distintas zonas de una armadura, llamada Bogu. De forma literal se conoce al Kendo como “El Camino de la Espada” (Ken: Espada; Do: Camino). La flexibilidad del actual shinai permite amortiguar los golpes dados en la armadura. Los elementos de protección a nivel competitivo son necesarios, ya que los cortes (impactos) se efectúan a gran velocidad, lo que exige precisión y control de la fuerza, características que se trabajan diariamente durante las sesiones en el dojo (espacio de entrenamiento). El Camino del Sol El Kendo puede ser practicado no solo con la espada de madera o de bambú sino también sin ellas. Las lecciones diarias que se reciben sobre los principios esenciales de este arte marcial pueden mejorar la técnica, fortalecer la mente y el cuerpo en un sentido más amplio. 


 El Camino del Sol

En la Universidad de Cuenca se ha asentado en los últimos años el dojo El Camino del Sol, donde su director, Xavier Varela dirige los entrenamientos diarios a jóvenes estudiantes, ex alumnos, personal administrativo y personas externas. El sensei Varela es 5to Dan y conjuga su pasión por este arte marcial con la docencia en la Carrera de Cultura Física de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación. Su trayectoria es amplia representando al Ecuador en varios certámenes internacionales. Su permanente formación la complementa con visitas constantes a Japón, lugar donde participa de entrenamientos y estadías en ciudades y pueblos donde se practica el Kendo tradicional. En caso de interés, los horarios de entrenamiento en el dojo ubicado en el Centro de Recreación Deportivo Universitario (CREDU) inician a partir de las 18:00 para niños y novatos, y desde las 19:30 se suman los experimentados. Se puede asistir a los primeros entrenamientos con ropa cómoda y en el lugar se le provee de un shinai para familiarizarse con los primeros cortes y etiqueta básica hasta la adquisición de uno propio, mientras que la armadura se le proporciona al practicante al alcanzar un nivel prudente de conocimientos.

Para saber:

• El Kendo en el Ecuador inició el 21 de julio de 1999 bajo la tutela de Keiji Kosakai Sensei.

• El Camino del Sol aporta con tres kendocas a la selección nacional.

Menos del 1% de los asistentes al examen anual para 8º Dan en Kendo lo aprueban, convirtiéndolo en uno de los más difíciles del mundo.

• La disciplina tiene un sistema subjetivo de puntuación que valora la forma y la ejecución como el resultado final, lo que no permite que sea considerado como deporte olímpico.

• El número de mujeres practicantes en el dojo es alto, siendo mayoría en algunas sesiones de entrenamiento.

• El peso de la armadura de Kendo es cercana a los 5 kilos.

 


Para que el Kendo se convierta en deporte olímpico se tendría que simplificar el sistema de puntuación, perdería así su valor estético y como resultado su valor como vía de cultivo personal, sustituyéndose por la mentalidad del querer ganar a toda costa.
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