La Universidad de Cuenca, a través de los Grupos de Investigación Ciudad Patrimonio Mundial (CPM) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y PREIT-Tour de la Facultad de Ciencias de la Hospitalidad, llevaron a cabo el evento “Cuenca ¿Ciudad postal o ciudad vivida?”, un espacio de reflexión colectiva sobre el presente y futuro del Centro Histórico.
La iniciativa forma parte del proyecto de investigación “Balance entre Turismo y Patrimonio: Indicadores glocales para la sostenibilidad urbana en el Centro Histórico de Cuenca”, que busca aportar herramientas concretas para una gestión urbana más equilibrada y sostenible.
El encuentro reunió a representantes institucionales, autoridades, funcionarios públicos, académicos, estudiantes, organizaciones sociales, tomadores de decisión y ciudadanía en general, consolidándose como un espacio articulador de voces críticas y propositivas. El objetivo central fue debatir el equilibrio entre turismo y patrimonio frente a las nuevas dinámicas urbanas, con miras a la construcción de un manifiesto colectivo que será presentado a actores clave de la ciudad.
La jornada se desarrolló en dos paneles de diálogo interdisciplinario:
- Mitos y verdades sobre una ciudad postal
- Claves para la sostenibilidad de una ciudad vivida

Los paneles contaron con la participación de conocedores como Bárbara Molina, Francisco Aguirre, José Luis Correa, Danilo Mejía, Ernesto Lobato, Fausto Cardoso y Leonardo España, quienes promovieron un diálogo abierto basado en la diversidad de experiencias y un enfoque social, económico, ambiental y cultural
Como parte del evento, se presentó una exposición fotográfica de Fausto Cardoso y Felipe Serrano. Sus imágenes capturan y expresan la cotidianidad y esencia viva de la ciudad, aportando una mirada sensible al debate.

El cierre de la jornada incluyó la intervención de Gabriela García y Freddy Espinoza, codirectores del proyecto, quienes presentaron indicadores glocales construidos a partir de los avances del mismo, evidenciando así la importancia de integrar lo local y lo global en la planificación urbana, reafirmando la necesidad de pensar en Cuenca no solo como un destino, sino como un territorio habitado, dinámico y en constante construcción colectiva.