El Centro de Desarrollo Infantil de la Universidad de Cuenca (CEDIUC), referente en la atención interdisciplinaria para la niñez, llevó a cabo el simposio “Formación profesional frente al Trastorno del Espectro Autista (TEA)”, en el marco del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se celebra cada 2 de abril.
El objetivo central fue visibilizar el aporte formativo y técnico de las carreras de Fonoaudiología, Nutrición, Estimulación Temprana, Imagenología, Fisioterapia, Laboratorio Clínico, Medicina y Enfermería. Bajo el liderazgo académico del CEDIUC, se destacó cómo esta sinergia interdisciplinaria prepara a los futuros profesionales para una detección e intervención integral del TEA, manifestó su directora Cecilia Villalta.
En la jornada, las y los docentes coincidieron en que la clave para el diagnóstico y tratamiento efectivo del TEA radica en el trabajo interdisciplinario que ofrece el CEDIUC, distinguiéndose por ese enfoque integral donde la colaboración de expertos de distintas áreas permite a los estudiantes adquirir experiencia práctica en un escenario real, fundamental para su desarrollo profesional.
La vicerrectora de investigación, Lourdes Huiracocha, recalcó que la interdisciplinariedad es la clave para mejorar la calidad de vida de los infantes y sus familias. Por su parte, la decana Nancy Auquilla, recalcó que la misión de la facultad es preparar profesionales que vean al niño y la niña en su totalidad; de ahí que el simposio permitió reflexionar sobre el aporte técnico de la universidad en áreas críticas de la salud infantil.
El espacio sirvió además para invitar a reflexionar sobre la importancia del actuar social para no discriminar a las personas que padecen TEA, pues quienes no padecen o tienen un familiar desconocer por completo cómo es vivir en ese mundo, se hizo un llamado a tratar con empatía.
El encuentro fue también un llamado a la reflexión sobre el rol de la sociedad en la eliminación de barreras y prejuicios. En este espacio, Tania Idrovo, madre de una niña con TEA, compartió su testimonio resaltando la urgencia de una ciudadanía más empática. Para Idrovo, la verdadera inclusión comienza cuando se decide conocer y respetar la realidad de las personas con TEA y sus familias.
El CEDIUC en la sociedad
El CEDIUC no solo se destaca por su intervención en el TEA, sino por liderar procesos de atención para niñas y niños de 0 meses a 12 años, con o sin alteraciones del neurodesarrollo. A través de este simposio, se buscó visibilizar cómo la formación técnica de las carreras del área de la salud es fundamental para los procesos de detección temprana, evaluación y tratamiento.