La Universidad de Cuenca acogió la presentación de los resultados del estudio “Paute Resiliente: Hoja de ruta para la inversión en Soluciones basadas en la Naturaleza en la cuenca del río Paute”, una iniciativa impulsada por el Fondo del Agua para la Conservación de la Cuenca del Río Paute (FONAPA), con el respaldo técnico de The Nature Conservancy (TNC) y Nature for Water Facility.

El encuentro reunió a autoridades académicas, representantes de empresas de agua potable y saneamiento, actores del sector hidroeléctrico, organizaciones de conservación, organismos de cooperación internacional y expertos nacionales e internacionales, quienes analizaron los desafíos y oportunidades para fortalecer la resiliencia de una de las cuencas más estratégicas del país.

Durante la apertura del evento, Elina Ávila, decana de la Facultad de Ingeniería, destacó que los grandes desafíos relacionados con la sostenibilidad del territorio requieren la articulación de múltiples actores y una sólida base científica para la toma de decisiones. Resaltó además el papel que ha desempeñado la Universidad de Cuenca como constituyente de FONAPA desde su creación, aportando investigación, conocimiento técnico y una visión académica que fortalece la gestión integral de la cuenca.

“La capacidad de conversar, articularnos y unir distintas visiones es fundamental para generar cambios duraderos en la forma en que nos relacionamos con la naturaleza”, señaló Ávila, quien destacó que las Soluciones basadas en la Naturaleza constituyen una alternativa sostenible para enfrentar los desafíos ambientales y garantizar el bienestar de las futuras generaciones.

Por su parte, Galo Medina, director de The Nature Conservancy Ecuador, enfatizó la importancia de respaldar las acciones de conservación con evidencia científica y promover acuerdos entre diversos sectores de la sociedad. Recordó que Ecuador fue pionero en la creación de los fondos de agua y destacó que este modelo, nacido en el país, se ha convertido en una referencia internacional para la conservación de los recursos hídricos.

Medina señaló además que uno de los principales objetivos de este tipo de estudios es que sus resultados trasciendan el ámbito técnico y se conviertan en herramientas para la formulación de políticas públicas y la toma de decisiones estratégicas.

Javier Rosa, secretario técnico de FONAPA, destacó la relevancia estratégica de la cuenca del río Paute para el Ecuador. Explicó que cerca de un millón de personas dependen directa o indirectamente del agua que genera este territorio y que aproximadamente el 34 % de la capacidad de generación eléctrica nacional se encuentra asociada a esta cuenca.

“Si de cada tres focos que se encienden en el Ecuador uno tiene relación con la cuenca del río Paute, podemos comprender su importancia para el país”, manifestó Rosa, quien definió a este territorio como la “batería hídrica y energética del Ecuador”, debido a su capacidad para almacenar, regular y proveer agua para el consumo humano, la producción, los ecosistemas y la generación de energía.

El estudio presentado identifica a la cuenca del río Paute como un sistema fundamental para el desarrollo nacional. Actualmente abastece de agua potable a más de 635 mil habitantes de Cuenca y Azogues, además de garantizar la seguridad hídrica de miles de usuarios de sistemas comunitarios de agua. Asimismo, alimenta al Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, responsable de cerca del 38 % de la generación hidroeléctrica del Ecuador.

La investigación advierte que, de mantenerse las tendencias actuales de degradación ambiental, para el año 2060 podrían perderse hasta el 85 % de los bosques nativos y alrededor del 10 % de la superficie de páramo de la cuenca, afectando significativamente la regulación hídrica, incrementando el riesgo de sequías y elevando los costos asociados al tratamiento de agua y al mantenimiento de infraestructura hidroeléctrica.

Frente a este escenario, el estudio propone una serie de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) orientadas a la conservación de páramos y bosques, la restauración de ecosistemas degradados y la implementación de prácticas productivas sostenibles. Estas acciones permitirían mejorar la calidad y disponibilidad del agua, reducir la sedimentación en los embalses y fortalecer la capacidad de adaptación de los territorios frente a los efectos del cambio climático.

Los resultados fueron presentados por especialistas internacionales y posteriormente se desarrolló un espacio de diálogo entre los constituyentes del Sistema FONAPA, quienes reflexionaron sobre los mecanismos de gobernanza y financiamiento necesarios para convertir la evidencia científica en acciones concretas de conservación y desarrollo sostenible.