La Universidad de Cuenca desarrolló el simposio “Conexiones en Ciencias de la Computación: Investigación y Redes Globales”, un espacio académico orientado al intercambio de experiencias y conocimientos sobre avances e innovaciones en ingeniería de software, infraestructura de datos espaciales, gestión del conocimiento, innovación tecnológica y simulaciones aplicadas al transporte.
El evento reunió a investigadores nacionales e internacionales que compartieron experiencias sobre el impacto de las ciencias computacionales en distintos campos del conocimiento, así como los retos actuales que enfrenta el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial.
Durante la apertura, Elina Ávila, decana de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Cuenca, destacó la importancia de fortalecer espacios académicos que impulsen la investigación y la colaboración científica. Además, realizó un recorrido histórico sobre los inicios de la computación, recordando el aporte de Alan Turing y la evolución de los modelos computacionales que marcaron el desarrollo tecnológico actual.

En representación de la Vicerrectoría de Investigación e Innovación, David Achig, coordinador de investigación de la VIIUC, señaló que el simposio nació con el propósito de integrar las ciencias de la computación con otras áreas del conocimiento, promoviendo aplicaciones interdisciplinarias que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas.

Entre los invitados internacionales estuvo José Luis Medina, investigador de la University of Tartu, Estonia, quien presentó una ponencia sobre inteligencia artificial de alto rendimiento aplicada a sistemas livianos y entornos reales. Durante su exposición explicó casos prácticos relacionados con scooters autónomos que utilizan IA para pilotaje, enfrentando limitaciones de memoria, almacenamiento, consumo energético y capacidad de procesamiento propias de dispositivos Edge.
Medina expuso diferentes estrategias para reducir los requerimientos de memoria y procesamiento de las redes neuronales, manteniendo su funcionamiento dentro de las capacidades de dispositivos convencionales, tema que despertó gran interés entre los asistentes.

Por su parte, Eduardo Merchán, investigador de Cornell University, compartió el trabajo que desarrolla en la consolidación automatizada de información científica. Su proyecto busca integrar grandes volúmenes de datos provenientes de diversas plataformas institucionales para transformarlos en información útil para difusión científica, redes sociales y estrategias de comunicación, optimizando procesos que anteriormente requerían trabajo manual.
Otro de los temas abordados fue la protección de datos personales en proyectos de investigación, exposición presentada por Catalina Palomeque, quien reflexionó sobre la importancia de garantizar un manejo ético y responsable de la información en contextos académicos y tecnológicos.
El simposio también incluyó la charla magistral de Enrique Peláez, profesor e investigador de la ESPOL, centrada en la aplicación de inteligencia artificial en el ámbito de la salud. Durante su intervención explicó que el aprendizaje autónomo y los enfoques colaborativos son cada vez más utilizados en sistemas médicos inteligentes; sin embargo, destacó que uno de los principales desafíos sigue siendo la representación e interpretación del conocimiento clínico.

Peláez señaló que los modelos de inteligencia artificial enfrentan altos niveles de incertidumbre debido a la complejidad de los datos médicos, como radiografías y exámenes clínicos, cuyos patrones pueden variar significativamente según la evolución de las enfermedades. En este contexto, enfatizó que ningún algoritmo es suficiente por sí solo y que el desarrollo de soluciones tecnológicas requiere la participación conjunta de ingenieros, médicos y especialistas de distintas áreas.
Asimismo, destacó que la aplicación de IA en salud implica una alta responsabilidad ética, ya que los modelos deben garantizar precisión, trazabilidad y confianza en sus resultados. Añadió que organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud – OMS ya trabajan en regulaciones relacionadas con dispositivos médicos inteligentes, interoperabilidad y sesgos en los sistemas de inteligencia artificial.El simposio consolidó un espacio para fortalecer redes académicas y científicas a nivel local, nacional e internacional, promoviendo el diálogo interdisciplinario y el desarrollo de nuevas oportunidades de investigación en ciencias de la computación.