En el marco del Día Mundial de la Prescripción Social, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Cuenca, a través del grupo de investigación Ciudad Patrimonio Mundial, llevó a cabo el evento “Una ciudad que innova la promoción de la salud”, un espacio de diálogo que propone repensar el bienestar desde una mirada urbana, social y humana.
Este encuentro se desarrolló en articulación entre los proyectos “RECETAS” y “Arte y Naturaleza”, iniciativas que promueven la salud más allá de lo estrictamente médico o farmacológico; incorporando la dimensión social, cultural y ambiental, como pilares fundamentales del bienestar.
Durante el acto inaugural, Gabriela García, directora del proyecto RECETAS, destacó que el grupo ha trabajado durante más de una década en torno a la prescripción social, enfocándose especialmente en la soledad como un desafío prioritario de salud pública. Señaló que, más de un tercio de la población mundial experimenta soledad. Una problemática que afecta especialmente a los adultos mayores, aunque también impacta a jóvenes y otros grupos que aún permanecen desatendidos.
En este contexto, resaltó el trabajo del consorcio internacional conformado por 12 instituciones de 8 países, coordinado por el Instituto de Salud Global de Barcelona, que busca transformar vidas mediante la Prescripción Social Basada en la Naturaleza (PSBN), aprovechando la riqueza cultural, las condiciones sociales y los entornos naturales como herramientas para mejorar la salud y el bienestar.
Por su parte, Mary Cabrera, coordinadora general de Desarrollo Humano del GAD Municipal del cantón Cuenca, en representación del alcalde Cristian Zamora, subrayó la importancia de recuperar y habitar el espacio público como estrategia clave para enfrentar la soledad. Enfatizó además la necesidad de fortalecer la movilidad urbana y de consolidar alianzas entre la academia y las instituciones públicas, con el fin de generar evidencia que responda a las necesidades reales de la población y permita el desarrollo de políticas públicas más inclusivas.
Desde la academia, Eulalia Calle, vicerrectora Académica de la Universidad de Cuenca, destacó que este tipo de iniciativas representan una alternativa innovadora y profundamente humana para fortalecer la salud física y mental. Reafirmó el compromiso de una universidad que no se aísla, sino que dialoga con la realidad, promueve la reflexión y contribuye activamente a la construcción de una sociedad más justa, solidaria y conectada con el bienestar integral.
Finalmente, Lourdes Huiracocha, vicerrectora de Investigación e Innovación, señaló que la prescripción de actividades sociales en entornos naturales urbanos puede aliviar significativamente la soledad en las ciudades, resaltando la importancia de generar estos espacios de discusión que permiten pensar colectivamente el futuro de la sociedad.
Como parte del intercambio de experiencias internacionales, Marc Olivella, coordinador del programa de prescripción social de Cataluña, enfatizó que las estrategias para prevenir la soledad y mejorar la salud mental deben ser intersectoriales y contar con equipos interdisciplinarios, donde los profesionales de atención primaria cumplen un rol clave.

En el caso catalán, explicó que el programa se estructura en ocho pasos fundamentales para su implementación efectiva, de los cuales cinco son previos y esenciales para alcanzar resultados óptimos:
- Generar alianzas comunitarias que legitimen el proceso.
- Conformar un grupo motor de prescripción social.
- Formación de formadores en atención primaria y comunitaria (APyC).
- Recopilación y mapeo de recursos y actividades comunitarias.
- Formación para la implementación (APyC) y capacitación de facilitadores.
- Inicio del programa mediante el registro y seguimiento de personas usuarias.
- Difusión y visibilización de las acciones.
- Evaluación local y general del programa.
Asimismo, destacó que la articulación con sectores como el cultural, educativo y deportivo resulta clave para fortalecer estas iniciativas, ya que permite generar espacios de encuentro que siembran las bases para mejorar la salud comunitaria y fortalecer los vínculos en los barrios.
Entre las actividades más efectivas dentro de la prescripción social se encuentran aquellas vinculadas al deporte, el arte y la cultura —como programas de arte y salud, museos, iniciativas de arte y naturaleza— así como experiencias en entornos naturales, como visitas a bosques, parques y huertos urbanos. También se incluyen actividades dirigidas a jóvenes, espacios de apoyo en temas de crianza, talleres de memoria en centros cívicos y expresiones como el baile, el canto y la música, que se convierten en experiencias significativas para el bienestar de las personas.
Este evento reafirma el papel de la ciudad como un actor clave en la promoción de la salud, impulsando enfoques innovadores que integran naturaleza, comunidad y conocimiento para mejorar la calidad de vida de las personas.