La Universidad de Cuenca presentó la campaña “Mujeres sin violencia, ¡Así gana la U de Cuenca!”, una iniciativa orientada a fortalecer la prevención y la sensibilización frente a la violencia de género en la comunidad universitaria.
El evento reunió a autoridades, docentes, estudiantes y representantes de instituciones aliadas, en un espacio que dejó en evidencia que esta problemática también afecta la vida universitaria. En este contexto, la campaña busca ir más allá del discurso y promover acciones concretas para construir entornos seguros y respetuosos.
Durante la jornada se suscribió una Carta Compromiso entre la Universidad de Cuenca y GIZ Ecuador, enfocada en fortalecer el trabajo conjunto en investigación, prevención y atención. A ello se sumó la firma de un convenio con la Guardia Ciudadana de Cuenca, que permitirá articular acciones de seguridad, acompañamiento y sensibilización dentro y fuera de los campus.

Viviana Maldonado, representante del programa PreviMujer de la cooperación alemana GIZ, destacó que el trabajo con universidades es clave, pues estas no solo forman profesionales, sino también ciudadanos. “Invertir en la prevención de la violencia es apostar por el bienestar, pero también por el rendimiento académico y las oportunidades futuras”, señaló, al recordar el impacto directo de esta problemática en las personas y en las instituciones.
Por su parte, Alfredo Tosi, comandante de la Guardia Ciudadana de Cuenca, insistió en que la violencia no puede seguir normalizándose y que su prevención es una responsabilidad compartida. “Esto no es solo tarea de una institución. Todos somos actores en la construcción de una ciudad y universidad más seguras”, afirmó.
El rector de la Universidad de Cuenca, Rodrigo Mendieta, fue enfático al señalar que la institución no puede mantenerse al margen frente a esta realidad. “No estamos aquí solo para lanzar una campaña, sino para asumir una postura. Esto requiere un trabajo conjunto y sostenido”, indicó. Además, subrayó la importancia de actuar sin complicidades y de fortalecer los procesos internos.
Durante el evento también se presentaron cifras que evidencian la magnitud del problema, tanto a nivel local como nacional, lo que refuerza la necesidad de una respuesta articulada entre la academia, las instituciones públicas y la cooperación internacional.
Como parte de esta estrategia, se anunció el desarrollo de procesos formativos, entre ellos el curso “Universidades seguras, libres de violencia contra las mujeres”, que estará disponible desde mayo para toda la comunidad universitaria.
