La Carrera de Bioquímica y Farmacia de la Facultad de Ciencias Químicas desarrolló el I Simposio de Farmacia, un espacio académico y científico que reunió a docentes, estudiantes, profesionales y representantes de instituciones hermanas, con el propósito de fortalecer el intercambio de conocimientos y visibilizar el rol fundamental del bioquímico-farmacéutico en la sociedad.

El evento se desarrolló este 2 de diciembre, en el auditorio del Campus Balzay, en el marco de la conmemoración del Día Panamericano de la Farmacia, celebrado cada 1 de diciembre. Esta fecha reconoce la labor de quienes aportan, desde los laboratorios, las farmacias y los espacios de investigación, al bienestar y la salud pública.

Durante la inauguración, el decano de la Facultad de Ciencias Químicas, Fausto Zaruma, destacó que este encuentro científico permite visibilizar la amplia incidencia que tiene la profesión en el sistema de salud. “Estos espacios muestran cuántos frentes más tenemos para actuar dentro del campo de la salud. Felicito a quienes hacen posible estas jornadas de alta capacidad científica”, señaló.

La directora de la Carrera de Bioquímica y Farmacia, Maritza Ochoa, resaltó la dimensión humana, científica y social que caracteriza a la profesión. “Nuestra labor, aunque muchas veces silenciosa, es esencial. Somos el puente entre la ciencia y el paciente; contribuimos al diagnóstico, aseguramos medicamentos seguros, velamos por la inocuidad de los alimentos y trabajamos con un compromiso profundo con la vida y el bienestar de las personas”, afirmó.

Asimismo, enfatizó que este primer simposio es un homenaje a la profesión y un espacio especialmente diseñado para motivar a las y los estudiantes a vincularse con la investigación y las redes colaborativas.

La vicerrectora de Investigación, Monserrath Jerves, señaló que la carrera de Bioquímica y Farmacia transforma la vida de miles de personas mediante diagnósticos precisos, medicamentos seguros y aportes científicos de alto impacto. Destacó que la facultad ha sido históricamente un referente en investigación y docencia, con profesionales y alumni que han llevado el nombre de la Universidad de Cuenca más allá de las fronteras del país.

Enfatizó que el trabajo riguroso, innovador y profundamente humano que se genera en las aulas y laboratorios de Ciencias Químicas es fundamental para la construcción de una universidad más sólida y comprometida con el bienestar social.

Asistieron estudiantes de diferentes partes del país.