La Universidad de Cuenca ha dado un paso trascendental en la historia de la educación superior pública ecuatoriana: por primera vez, la USPTO (Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos) ha publicado dos solicitudes de patente desarrolladas desde una universidad pública ecuatoriana.
Estas solicitudes, presentadas por los investigadores Adriana Orellana Paucar y Santiago Peralta Pintado, están relacionadas con el uso de aceites esenciales de cúrcuma para el tratamiento de enfermedades neurológicas, y representan un avance pionero en el camino hacia la protección internacional de conocimientos generados desde Ecuador.
Las publicaciones, bajo los códigos US 2025/0195601 A1 y US 2025/0195545 A1, se encuentran disponibles en la base de datos oficial de la USPTO y fueron posibles gracias a años de investigación, una visión de ciencia con impacto social, y el acompañamiento estratégico del Epicentro de Innovación de la Universidad de Cuenca.
“Este es un logro muy grande no solo para mí como investigadora, sino para la Academia Ecuatoriana. Este trabajo lo desarrollamos junto al Dr. Santiago Peralta, y sin duda es fruto de un esfuerzo compartido. Hasta la fecha, somos la primera universidad pública en Ecuador que ha conseguido la publicación oficial de sus solicitudes de patente en la USPTO. Esto demuestra que sí es posible innovar desde nuestra realidad”, afirmó Orellana.
Ciencia con sentido social
La investigación de la Dra. Orellana sobre las propiedades farmacológicas del aceite de cúrcuma se originó en el marco de su doctorado en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), financiado por el programa VLIR-UOS Universidad de Cuenca. Su tesis se enfocó en el potencial terapéutico del aceite esencial de cúrcuma para enfermedades como la epilepsia y otros trastornos neurológicos.
Además del liderazgo de la Dra. Orellana, este trabajo fue desarrollado en conjunto con el Dr. Santiago Peralta, quien figura como coinventor en ambas solicitudes. Su colaboración clínica y su visión médica fueron claves para la consecución de este hito en innovación.
A lo largo de los años, junto con el Dr. Santiago Peralta, ha profundizado en este campo, desarrollando estudios complementarios y observaciones clínicas que evidencian el potencial del aceite como coadyuvante terapéutico. Aunque no se trata aún de ensayos clínicos formales, varios pacientes han mostrado mejoras significativas en calidad de vida. Esta evidencia se ha presentado a la USPTO, y la fortaleza científica y médica de las mismas ha permitido la publicación de estas solicitudes.
“Nuestra motivación siempre ha sido hacer ciencia que ayude. Existen muchas enfermedades sin tratamientos efectivos, y buscamos identificar alternativas menos agresivas y más accesibles”, indicó.
Acompañamiento desde el Epicentro de Innovación
El Epicentro de Innovación de la Universidad de Cuenca, parte de la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica del Vicerrectorado de Investigación e Innovación, tuvo un rol clave al brindar asesoría técnica, acompañamiento estratégico, apoyo en la gestión de propiedad intelectual y establecer alianzas estratégicas con actores externos, como la Corporación Ecuatoriana para el Desarrollo de la Investigación y la Academia (CEDIA), que brindó soporte técnico en etapas específicas del proceso.
“Sin el apoyo de la comunidad universitaria no hubiéramos podido dar este paso. Nos han sostenido en lo técnico, lo legal y también en lo emocional. Ha sido un proceso complejo, especialmente dentro del sistema público, pero juntos logramos superar barreras y marcar un hito nacional”, destacó Orellana.
Este acompañamiento se enmarca dentro de los objetivos del Epicentro: facilitar que docentes, investigadores y estudiantes puedan transformar sus ideas en soluciones reales, protegidas y con potencial de transferencia tecnológica.
Camino a futuro
La investigadora enfatizó la importancia de seguir trabajando de la mano con la industria farmacéutica para que estas tecnologías puedan escalar, transformarse en productos accesibles y llegar a más personas.
La investigadora subraya que este hito es la culminación exitosa de una fase en el proceso de obtención de la certificación correspondiente: “Nuestras dos nuevas solicitudes de patentes farmacéuticas se publicaron oficialmente en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos. Seguimos avanzando en el camino hacia la certificación de nuestros dos nuevos productos de investigación e innovación científica”.
Este logro abre las puertas para futuras alianzas con la industria farmacéutica para que estas tecnologías puedan escalar, transformarse en productos accesibles y llegar a más personas alrededor del mundo. Asimismo, posiciona a la UCuenca como universidad pública generadora de innovación protegida internacionalmente.
Además, hizo un llamado a otros investigadores del país: “Sé que hay muchísimas ideas valiosas en nuestra universidad y en Ecuador. Mi mensaje es: aunque sea difícil, aunque haya trabas, vale la alegría seguir. Nuestra investigación debe servir a la humanidad. Esa debe ser siempre nuestra motivación”.